Es un guiso de cocción lenta que lleva varios pasos, los ingredientes se cortan en trozos y se doran con el fin de que concentren y conserven sus jugos, luego se le incorpora un caldo y se lo deja cocer entre 2 y 4 hs a fuego muy suave.

El componente principal de nuestro ragout es el ciervo lo que nos da un plato tradicional de caza con toques contemporáneos, gracias a las setas, la trufa fresca y el puré de boniato que lo acompaña.

Un consejo si te gusta el vino, acompaña este ragout con un vino con carácter de buen cuerpo y aroma, no te arrepentirás