Equipo profesional de cocineros

null

Micaela Geminiani

Cocinera

Luchadora, optimista, alegre, profesional y amante de la gastronomía, así podríamos describir a Micaela Geminiani. Desde siempre esta argentina de acento marcado supo que lo suyo era la cocina.

Después de haber trabajado como jefa de cocina en varios establecimientos de renombre en la capital madrileña. Hizo realidad su sueño, abrir su propio negocio “La Dominga”

Junto a su socio Pedro Natale, han hecho de La Dominga un lugar donde la mezcla de cocinas, sabores y productos frescos de temporada son su mayor baza.

Su cocina está pensada para todos los públicos. Su única finalidad es hacer disfrutar a todos sus comensales, desde los más pequeños a los más grandes. Y porque no decirlo, hace las mejores empanadillas ¡del mundo!

null

Diego Cuoto

Cocinero

Gracias al apoyo incondicional de su mujer, mientras estudiaba cocina y pastelería en la escuela de hostelería casa de campo; fue en la cocina de un restaurante vasco donde aprendió que el sabor y la pasión por el trabajo es lo mas importante.

Realizo prácticas en la terraza del casino y en el Hotel Ritz de Madrid y por ultimo en el Celler de Can Roca.

En Kabuki Wellington comenzó como jefe de partida en pastelería, ejecutando la carta de postres diseñada por Oriol Balaguer. Y posteriormente fue jefe de cocina caliente de Kabuki Wellington durante 5 años.

Hoy en la Dominga la propuesta es, hacer una cocina de sabores y de mercado

null

Pedro Natale

Cocinero

Argentino de Villa Raffo, cocinero por vocación desde que terminó el instituto.

En el 2000 desembarcó en Madrid. Trabajó como jefe de cocina en el Hotel Villa de la Reina en Madrid. Fue en el 2007 cuando junto con su socia, Micaela Geminiani, deciden emprender el sueño que ambos compartían.

Su gusto por probar sabores y combinarlos hizo que La Dominga fuera realidad. Así nace un homenaje a su abuela, Dominga, la que lo esperaba con los brazos abiertos cuando volvía del colegio y lo “achuchaba” contra su pecho; la que le compraba helados y lo mimaba como si fuera el único nieto.